La iglesia católica mexicana aseguró que tiene clara la postura que asumirá ante el Jefe del Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador: colaborar en los proyectos que apunten hacia el bien común, y ejercer una actitud crítica frente a aquellas situaciones que demanden de los obispos una voz que oriente a los millones de mexicanos que profesas la religión católica. Es decir, advierte: “colaborar sin complicidad”.



En el editorial publicado esta n de semana en su publicación oficial Desde la Fe, considera que al inicio de este sexenio, la Iglesia no quiere quedarse al margen de las decisiones importantes, sino participar legítimamente de la vida pública, animando los procesos de transformación y aportando desde su sabiduría a la construcción de un México más fraterno, solidario y en paz.



Indicó la publicación de la Arquidiócesis Primada de México que “La Iglesia, que está llamada a ser sal de la tierra y luz del mundo, quiere estar a la altura de apoyar y exigir a cada gobernante lo mismo que debemos aportar: una respuesta siempre generosa ante la misma realidad desafiante: México”.

Se menciona que la transformación que se necesita no es solamente de personajes e ilusiones, sino de una transformación fincada en valores cívicos por encima de los partidistas, “un cambio que se fundamente en principios de justicia social por encima de intereses sexenales, una transformación que apunte y apuntale hacia la educación y la cultura, y no sólo a maquillajes destinados a caer luego de la primer crisis que aparezca”.

Arma que la realidad política, social y económica de nuestro país y del mundo ha cambiado, aunque en sus rasgos fundamentales sigue siendo la misma: se clama por trabajo digno y estable, seguridad, respeto a las instituciones, promoción de grupos específicos, empoderamiento de la mujer, mayores espacios de educación y cultura, y un amplio etcétera bien conocido.

Indica el clero católico que ante un nuevo gobierno, México requiere mucho más que políticos: “Necesita que cada mexicano se afiance en sus convicciones honestas y respetuosas, y desde ahí aporte y apueste a un futuro inmediato y lejano que sepa renunciar a componendas y mediocridades. México requiere de una transformación permanente, y eso sólo será posible si somos capaces de entendernos y respetarnos entre todos y siempre”.
Con información de: La Jornada

La Iglesia Católica advierte que no será cómplice de López Obrador…



La iglesia católica mexicana aseguró que tiene clara la postura que asumirá ante el Jefe del Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador: colaborar en los proyectos que apunten hacia el bien común, y ejercer una actitud crítica frente a aquellas situaciones que demanden de los obispos una voz que oriente a los millones de mexicanos que profesas la religión católica. Es decir, advierte: “colaborar sin complicidad”.



En el editorial publicado esta n de semana en su publicación oficial Desde la Fe, considera que al inicio de este sexenio, la Iglesia no quiere quedarse al margen de las decisiones importantes, sino participar legítimamente de la vida pública, animando los procesos de transformación y aportando desde su sabiduría a la construcción de un México más fraterno, solidario y en paz.



Indicó la publicación de la Arquidiócesis Primada de México que “La Iglesia, que está llamada a ser sal de la tierra y luz del mundo, quiere estar a la altura de apoyar y exigir a cada gobernante lo mismo que debemos aportar: una respuesta siempre generosa ante la misma realidad desafiante: México”.

Se menciona que la transformación que se necesita no es solamente de personajes e ilusiones, sino de una transformación fincada en valores cívicos por encima de los partidistas, “un cambio que se fundamente en principios de justicia social por encima de intereses sexenales, una transformación que apunte y apuntale hacia la educación y la cultura, y no sólo a maquillajes destinados a caer luego de la primer crisis que aparezca”.

Arma que la realidad política, social y económica de nuestro país y del mundo ha cambiado, aunque en sus rasgos fundamentales sigue siendo la misma: se clama por trabajo digno y estable, seguridad, respeto a las instituciones, promoción de grupos específicos, empoderamiento de la mujer, mayores espacios de educación y cultura, y un amplio etcétera bien conocido.

Indica el clero católico que ante un nuevo gobierno, México requiere mucho más que políticos: “Necesita que cada mexicano se afiance en sus convicciones honestas y respetuosas, y desde ahí aporte y apueste a un futuro inmediato y lejano que sepa renunciar a componendas y mediocridades. México requiere de una transformación permanente, y eso sólo será posible si somos capaces de entendernos y respetarnos entre todos y siempre”.
Con información de: La Jornada

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